ANKOKU BUTOH (Dance of Darkness): Moments of transmutation.

ANKOKU BUTOH (Dance of Darkness): Moments of transmutation.

Butoh is a dance born in Japan from the turmoil and confusion generated after World War II; butoh is developed as a form of theatrical dance partly in response to the bombings of Hiroshima and Nagasaki, and in protest of Western materialism.

From this painful uncertainty arises a  desire to search in the void created by the loss of the Japanese cultural identity and tradition, which leads to a new body-expression form.

Before becoming an aesthetic movement, it seeks to find its roots in the most authentic experimentation in the expression of the unconscious. Just as the surrealist "pure psychic automatism" was a "dictation" of the unconscious through literature and the visual arts butoh is dictated through corporal expression - dance.

Butoh reveals the ascetic dimension of the body by getting rid of the stipulated conventional aesthetic and unmasking the grotesque, androgynous and obscure that resides in the repressed unconscious.

Total “presence” is necessary in the dancer to connect with his innermost senses. Hypersensitivity to the psychic fluctuations of images and memories, as well as to the bodily flow of energy and emotion, is an essential need in butoh's creative practice.

Kazuo Ohno and Hijikata Tatsumi are the main founders of the dance. Zen (the cultural base of Japanese asceticism), Nō theater, surrealism, and aesthetics German expressionism, influence basic forms of butoh.

Butoh is not a meditative practice; it is a process of expression of the unconscious for its awareness.

“The darkness, the void, and death are not meant for meditation, they are created without the conscious will having to lead this creation; as food for inner voices and images”

Hijikata Tatsumi

“My art is an art of improvisation. It’s dangerous. To succeed, one must first reach the very depth of the human “soul” and then express it”. “Being free is not doing what we want or think. On the contrary, it means being liberated from thought and will. (…) The illogical is liberating, the impossible open new paths” 

Kazuo Ōno

Around 1968, coinciding with his work "The rebellion of the body", resulting from reflections on his roots, his family, women and the feminine in relation to dance, Hijikata convinces himself that the female gender is innately prepared for the connection with the senses and the unconscious and therefore was predisposed in a natural way to butoh.

E. Tolle speaks of the "Pain Body" as a pseudo-entity constructed on the basis of accumulated, repressed or ignored emotional pain, this entity or energy field, periodically arises and "seizes" our psyche, makes us unconscious and we are guided automatically and unconsciously  by that dormant pain, which needs to generate and remember more pain to continue its cycle of existence. The only way to get rid of it is the gradual awareness of said "Pain Body" until its disappearance. This awareness will also lead to full consciousness.

This approach is has been present in most religions and/or ascetic lifestyles throughout history.

Butoh pursues the awareness of repressed emotion, pain, and its evoked images, seeking transmutation through dance to achieve the liberation of the socially established. The social and individual "masks" vanish as trance transforms into dance.

“Butoh taps the subconscious body by stripping the social body, and its aesthetic dramatizes the beauty of emergent form through natural processes of birth and decay. (...) Butoh is at once natural and theatrical.“

Sondra Fraleigh

"I would never jump or leave the ground; it is on the ground that I dance."

Hijikata Tatsumi

The butoh is an earthly dance, it needs gravity- the support and the tension that it facilitates.

Water relaxes the muscles; it lacks both gravity and oxygen. Butoh underwater, naturally, has never been done in the Japanese tradition.

This project does not aim to document butoh but to provide a symbolic representation of the metaphoric inner process of the original Ankoku Butoh dance. For this, I establish a parallelism between the preparation process of the dance and the dance itself as a process of internal transmutation.

I use the terrestrial exterior as a conventional conditioned mental state (unstable and confused) and the underwater dance as a process to the state of consciousness, through butoh and its own elements.

Every color is laden with symbolism: the white paint on the faces of the dancers erases individualism, and it evokes a uniformity. The red threads symbolize the pain and suffering the dancers subject themselves to experience.

In Zen Buddhism, the metaphor of the sea and the mental states are repeated in various Zen teachings.

The underwater dance represents the intimacy and inner struggle of the psychological process in butoh dancers.

(ESP)

ANKOKU BUTOH (Danza de la Oscuridad): Momentos de transmutación.

El butoh es una danza que nace en Japón de la conmoción y desconcierto generado después de la segunda guerra mundial, Butoh se desarrolla como una forma de danza teatral, como  respuesta a los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki por una parte, y en protesta por el materialismo occidental por la otra. De esta dolorosa incertidumbre, surge una búsqueda desde el vacío de la identidad y tradición cultural Japonesa perdida, que desemboca en una forma expresión corporal nueva.

Antes de convertirse en un movimiento estético, busca sus raíces en la experimentación más auténtica en la expresión del inconsciente. Así cómo el “puro automatismo psíquico” surrealista era un “dictado” del inconsciente a través de la literatura y las artes visuales, el butoh es dictado mediante la expresión corporal, la danza.

Butoh revela la dimensión ascética corporal deshaciéndose de la estética convencional estipulada y desenmascarando lo grotesco, andrógino y oscuro que reside en el inconsciente reprimido. 

La total presencia es necesaria en el/la bailarín/a para conectar con su con sus sentidos más internos. La hipersensibilidad a las fluctuaciones psíquicas de imágenes y recuerdos, al mismo tiempo que a las corporales de flujos de energía y emoción es una necesidad esencial en la práctica creativa del butoh.

Kazuo Ohno e Hijikata Tatsumi son los principales fundadores de la danza.

El Zen (base cultural de ascética japonesa), el teatro Nō, el surrealismo y la estética expresionista alemana, influencian formas básicas del butoh.

El butoh no es una práctica meditativa, es un proceso de expresión del inconsciente para su toma de consciencia. 

"La oscuridad, el vacío y la muerte no son para la meditación, se crean sin que la voluntad consciente tenga que dirigir esta creación; como alimento para voces e imágenes internas(…).”

Hijikata Tatsumi

"Mi arte es un arte de improvisación. Es peligroso. Para tener éxito, uno debe primero alcanzar la profundidad del "alma" humana y luego expresarla“. “Ser libre no es hacer lo que queremos o pensamos. Por el contrario, significa ser liberado del pensamiento y la voluntad (…) Lo ilógico es liberador, lo imposible abre nuevos caminos” 

Kazuo Ōno

En torno a 1968, coincidiendo con su obra “The rebelion of the body”, resultante de las reflexiones sobre sus raíces, su familia, las mujeres y lo femenino en relación a la danza, Hijikatase convence de que el género femenino está innatamente preparado para la conexión con los sentidos y el inconsciente y por ende estaba predispuesto de  forma natural para el Butoh.


E. Tolle habla del “cuerpo del dolor” como una pseudo entidad construida a base del dolor emocional acumulado, reprimido o ignorado, esta entidad o campo energético, surge periódicamente y se “apodera” de nuestra psique, nos torna inconscientes y somos guiados automática e inconscientemente por ese dolor dormitante, que necesita generar y rememorar más dolor para seguir su ciclo de existencia. La única forma de deshacerse del mismo es la paulatina toma de conciencia de dicho “cuerpo del dolor” hasta su desaparición. Esto mismo desembocará en la plena consciencia. 

Este concepto se repite en la mayoría de las religiones yo vías ascéticas a través de la historia.

El proceso psicoanalítico persigue revelar el inconsciente para la toma de conciencia progresiva y consiguiente liberación. 

En el Zen esto se denomina liberación del ciclo Kármico o “iluminación”.

En psicología contemporánea es denominado “conciencia plena” e Ipseidad.

Butoh persigue la toma de conciencia de la emoción reprimida, del dolor y sus imágenes evocadas, buscando su transmutación a través de la danza para conseguir la liberación de lo establecido socialmente. Las “máscaras” sociales e individuales han de desvanecerse con un trance convertido en danza. 

“Butoh toca el cuerpo subconsciente despojando al cuerpo social, y su estética dramatiza la belleza de la forma emergente a través de procesos naturales de nacimiento y decadencia. (…) “Butoh es a la vez natural y teatral.” 

Sondra Fraleigh

“Nunca saltaría ni dejaría el suelo; está en el suelo que yo bailo”. 

Hijikata Tatsumi

El butoh es una danza terrenal, necesita la gravedad, el soporte y la tensión que esta facilita.

El agua relaja los músculos, carece de gravedad y adolece de oxígeno. El butoh bajo el agua, naturalmente, no se ha dado nunca en la tradición Japonesa desde su comienzo.

Este proyecto no sería tanto la documentación de la danza butoh sino más bien la representación del proceso interior metafórico de la danza de Ankoku Butoh originaria. Para ello establezco un paralelismo entre el proceso de preparación de la danza y la danza misma como un proceso de transmutación interior. 

Utilizo el exterior terrestre como estado mental condicionado convencional (inestable y confuso) y la danza dentro del agua como proceso al estado de toma de consciencia, mediante el butoh y sus elementos propios. 

La pintura blanca que borra el individualismo por la uniformidad que evoca, los hilos rojos y otros elementos de que simbolizan el dolor y sufrimiento manejado por sus poseedores. 

En el budismo Zen, la metáfora del mar y los estados mentales son repetidos en diversas enseñanzas Zen. 

La danza subacuática representa la intimidad y lucha interna del proceso psicológico en los/las bailarines/as de butoh.